"... apasionados de la palabra, de los sentimientos... De todo aquello que hace que la vida sea mejor. Con gusto mediador"
Hola:
Somos Sebastián García y Carmen Sánchez, y en esta segunda etapa de nuestras vidas surge la idea de crear "Con Actitud y Media". Psicólogo y abogada que tienen como nexo en común la pasión por la mediación, la ilusión de hacer que la vida sea mejor con la palabra y la cultura del acuerdo.
Este es nuestro momento de "desaprender para aprender", como tantas veces nos ha dicho nuestro querido Javier Alés Sioli, y nos encantaría compartirlo con todos vosotros, con toda la ilusión del mundo. Intentaremos desde una frase diaria, comentar, contar... reflexionar en definitiva para hacer que "cada día cuente". Contaros también nuestros logros y nuestros avatares. Os esperamos.

lunes, 6 de julio de 2015

6 de julio de 2015
¿Qué cuántos años tengo?



Parece una pregunta inofensiva, y lo es, pero una vez pasado los cuarenta te resulta un poco pudoroso el contestarla, y no debería ser así.
Yo siempre digo que cumplir años y poder decirlo es lo mejor que nos puede pasar porque es señal  de que estás viva.
Las mujeres que vivimos esta etapa de nuestra vida apreciamos el valor de la misma, de lo efímera que es, dejando de preocuparnos de lo que pasó y de lo que pasará para empezar a disfrutar de lo que está pasando. Y esto no es fácil.

¿QUE CUÁNTOS AÑOS TENGO?
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas…
Valen mucho más que eso.
¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!
Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. 
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.
José Saramago


Tenemos la edad perfecta para mezclar experiencia y juventud y no hacer una rebujina. Ahora nos amamos a nosotras mismas mucho más, y sin remordimientos.

Tenemos los años suficientes para mirar la vida con más calma pero con el mismo interés, con la sabiduría suficiente para seguir adelante y para emprender nuevas metas, para querer y querernos, para equivocarnos y aceptarlo.

Los años nos han convertido en personas más plenas, más satisfechas, con menos miedos, más capaces.....más nosotras mismas.

Si esto nos ocurre a partir de los cuarenta, imaginaros a partir de lo cincuenta......que no se nos olvide, la edad es solo un número, la actitud ante la vida es lo que cuenta. ¡A seguir cumpliendo y a seguir diciéndolo, que se enteren bien!
Por todas nosotras, las de 40 y las de 50, y por las que tenéis que llegar a esta edad. Buen lunes y buena semana.

lunes, 29 de junio de 2015

29 de junio de 2015
¿Cual es tu asignatura pendiente?




Hace unos días escuché una noticia que atrajo toda mi atención, y esta fue la de que la Universidad de Harvard ha introducido como una asignatura más la denominada por ellos, asignatura de la Felicidad, por el profesor israelí Tal Ben Shahar, experto en psicología positiva, es decir, la ciencia de la felicidad.

Este profesor mantiene que la alegría se puede aprender con técnica y con práctica. El mantiene que para ser feliz no hay que ser perfecto y que aceptando la vida tal y como es nos libera del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas.

Resume esta ciencia en seis consejos claves:

1.- Perdonar nuestros fracasos, darnos el derecho a ser humanos y a perdonarnos, ya que el no hacerlo nos lleva hacia la depresión, la ansiedad y la baja autoestima. 
Por ello, celebremos los fracasos, de todo se aprende.

2.- No demos lo bueno por hecho, agradezcamos las cosas buenas que nos pasan, de esta forma nos daremos cuenta de la cantidad de cosas estupendas que nos ocurren.

3.- Hagamos deporte, movámonos, para que el cerebro segregue endorfinas que son las hormonas de la felicidad.

4.- Simplifiquemos, dilucidar lo que es verdaderamente importante tanto en el trabajo como en el ocio y concentrarse en ello. Hay que recordar que el que mucho abarca poco aprieta.

5.- Aprendamos a meditar, es el hábito perfecto para combatir el estrés. Aunque el optimismo no garantice el éxito, nos aportará un grato momento de paz.

6.- Seamos resilientes, tengamos capacidad para enfrentarnos a las circunstancias adversas y a los momentos de la vida difíciles, saliendo de ellos fortalecidos y con más recursos.

Seis reglas básicas que ya conocemos todos y que casi seguro hemos puesto en práctica alguna vez.

Yo agregaría algunas más que este fin de semana alguien que he conocido haciendo senderismo me ha enseñado:
- Mantengamos la mente y el cuerpo  ocupados tengamos la edad que tengamos.
- Comer poco y reír más.
- No enfadarse con nadie, no merece la pena.
- Y por último, olvidar la edad que tenemos, es solo un número.

Buenos consejos para empezar la semana y para intentar ser más felices, pero eso si, con sentido común y moderadamente,
ya que las expectativas de ser perfectamente felices es lo que nos hace serlo menos.


Buen lunes, último del mes de junio.


lunes, 22 de junio de 2015

22 de junio de 2015
Sueños cumplidos.


¿Hay algo mejor que tener sueños?, si, llegar a realizarlos.


Tener ilusiones en la vida, expectativas por cumplir, ideas a las que vamos dando forma un día y otro...., eso es lo que nos hace muchas veces seguir adelante. 


Pero no hay que quedarse ahí, hay que hacer todo lo posible para que los sueños se hagan realidad. Poner todo nuestras fuerzas, nuestras energías y nuestra imaginación en hacer posible aquello que nos está haciendo vibrar.


Hay 12 jubiladas de un pueblo alpino de Italia, en concreto de Daone, que ahora, a sus casi 80 años han puesto en marcha toda una parafernalia para llegar a conseguir el sueño de sus vidas: ver el mar.


Es fantástico ver como a cualquier edad y en cualquier circunstancia se pueden tener ilusiones y querer llegar a a convertirlas en realidades.


Las ganas por vivir, y por vivir nuevas experiencias es algo que no debe de perderse nunca, ya tengas la edad que tengas, las circunstancias personales, los impedimentos físicos o psíquicos, emocionales, económicos..., siempre hay que perseguir los sueños, o al menos....intentarlo.


Estas mujeres se han puesto manos a la obra vendiendo tortas, bordados...., organizando tómbolas, haciendo calendarios...., no hay quien las pare.

¿Conseguirán su cometido?, puede que si o puede que no, pero lo que están disfrutando en el trayecto, eso, no se lo quita nadie.

No hay mejor medicina que esa. No deberíamos vivir sin ilusiones, en cualquier época de nuestras vidas. Emprender cosas y ponerse metas, ya es todo un logro y si además llegamos al final de ellas, es el éxtasis, o ¿no?.



Otro soñador, Gary Player, uno de los mejores golfistas de la historia, que a sus 80 años posa desnudo. Era una de sus metas y su sueño, contribuir a que la gente lleve una vida más sana.


Hay una empresa, que de forma altruista, ayuda a que personas en fase terminal lleguen a cumplir uno de sus sueños irrealizados.


Decía Calderón de la Barca: "....que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son".

Pues a soñar, pero si además los conseguimos cumplir, mejor que mejor, ¡pero no esperemos a ser octogenarios!

Buen comienzo de semana, por cierto, la última del mes, ¡ohhhh!

lunes, 15 de junio de 2015

15 de junio de 2015
Nos hicieron creer......




Nos hicieron creer... pero no nos convencieron.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una
naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. 



Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación.

Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. 



Nos hicieron creer que el casamiento era

obligatorio y que los deseos fuera del contrato deben ser reprimidos.




Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más 
amados. 



Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la
misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la
marginalidad.

No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las
personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.

¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto… cada uno lo va a tener que descubrir solo.

Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.


Todo eso nos hicieron creer..., John Winston Lennon.



Que no se nos olvide, que el gran amor no solo sucede una vez y que tampoco llega en un momento determinado. Que la vida solo se vive una vez y que está para disfrutarla, que no se nos olvide.....

Empezar la semana con estas frases es todo un lujo, y es lo que nos merecemos. Que no se nos olvide.




lunes, 8 de junio de 2015

Quinto propósito.

8 de junio de 2015
Quinto propósito.




¿Cuántas veces hemos dicho: "hay que vivir el momento"?, pero, ¿cuántas veces lo hemos hecho?

Hoy tengo que plantear un nuevo propósito, y aunque éste que voy a dejar parece fácil, no lo es tanto:
"Haz del ahora el centro fundamental de tu vida".

Cuando nos dejamos atrapar por "el tiempo", vivimos compulsivamente y casi exclusivamente mediante el recuerdo y la anticipación. Es decir, mantenemos una preocupación interminable con el pasado y con el futuro, y por ello una falta de disposición a honrar y reconocer el momento presente.

Y esto, ¿por qué nos ocurre? Porque el pasado nos da una identidad y el futuro una promesa de satisfacción, pero ambos son ilusiones. El tiempo en si es una ilusión.


Cuando más te enfocas en el pasado y en el futuro, más pierdes el ahora, lo más preciado que tenemos, lo único que tenemos.

La vida es ahora. No ha habido nunca un momento en el que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá nunca.

Por todo esto, pasado y futuro no tienen realidad propia.

¿Qué es lo que propongo este mes, cómo lo podríamos llevar a cabo?
Convierte en práctica retirar la atención que prestamos al pasado y al futuro cuando esto no sea necesario.

Si pensamos la cantidad de situaciones en las que hemos dejado pasar "el momento" porque hemos estado enfrascados en algo del pasado o bien ilusionados o frustrados por algo del futuro. Ese "ahora" se nos ha escapado tontamente, y ya no vuelve más.

La vida es la suma de momentos del ahora, y nada más. Cualquier lección del pasado se vuelve relevante ahora y se aplica en el ahora. Cualquier planificación y esfuerzo por conseguir un objetivo particular también se hace ahora.

Vivir el momento, disfrutando de lo que tenemos en cada "ahora", tener conciencia de ello y liberar a la mente de tanto pasado y tanto futuro. 

En definitiva, el momento presente es lo único que tenemos, no hay un momento en nuestra vida que no sea "este momento".

¿No os parece que esto es un hecho?
Buena semana, y a empezar ese nuevo propósito "ahora", porque.....si no es ahora, ¿cuándo?

lunes, 1 de junio de 2015

1 de junio 2015
Los "sin techo".


¿Alguien se ha preguntado alguna vez cómo es vivir en la calle? o ¿quienes son los que viven en ella y por qué?

Muchas veces lo que vemos es lo mal que quedan durmiendo en las aceras, o en los cajeros, o las pintas que tienen, o que son personas que no quieren trabajar y viven del cuento y de pedir.....

Cuando vas conociendo los sitios donde paran y vas charlando con ellos, ofreciéndoles simplemente un poco de conversación y de información, y un bocadillo o un zumo, y poco más. es cuando te vas dando cuenta que detrás de cada uno de ellos existe una historia.

Hablamos de rumanos, senegaleses, portugueses, españoles......personas en definitiva, que aunque nos parezca increíble, alguna vez tuvieron una casa donde dormir, una familia, un trabajo y una honra. 

Son, la mayoría de ellos, educados, agradecidos, independientes, solidarios.....y a pesar de su situación, con una cierta felicidad casi incompresible, y una palabra amable.

Hablo de Rafael y su perro Willy, viven en la calle desde hace más de 10 años a causa de la droga. Ya por fin limpio. Tienen una simpatía que la refleja en la cara y en la forma de tratarnos. El primer trozo de pan va para su perro, al que no abandonaría por nada del mundo, ni por "un techo" donde dormir.

De Juan y Juana, esos son los nombre que nosotros les hemos puesto porque los suyos son impronunciables, son rumanos. Ella no habla nada español pero él sí. Una pareja joven con muy buen aspecto que vive en una tienda de campaña cerca de los márgenes del río.  Sonrientes y agradecidos cada vez que nos acercamos a ellos para darles un poco de lo que tenemos, y un ratito de humanidad.

Rocío, una malagueña con un poco de discapacidad que junto con María y Pedro forman una pequeña familia. Viven por la zona del centro y van con su carro de un hipermercado, donde además de otras cosas, llevan a sus dos perros.
Eso si, el carro adornado para que no quede feo a "efectos del turismo", según sus propias palabras. 

El trío senegolés, simpáticos y muy habladores.

Los de Plaza Nueva, entre ellos Manuel, que termina siempre con un chiste, muy antiguo por cierto, pero que nos saca una sonrisa.

Estos y muchos más, todos con una historia detrás, circunstancias que un día les llevó a vivir en la calle y que solo ellos saben realmente por lo que han pasado. Uno de ellos nos decía: ¿perder la casa es lo malo?, no, perder tu estima, eso si que duele.

Buena entrada de mes,
de semana y buen lunes, y si vemos a algunos de estos amigos, famosos a su manera, no les pidáis un autógrafo, no les gusta.


lunes, 25 de mayo de 2015

25 de mayo de 2015
Tres tristes tigres.



Si difícil es decir esta frase, más difícil es algunas veces decir que estás triste, que te sientes triste.

La tristeza es una de las emociones básicas del ser humano, junto con la ira, el miedo, el asco, la alegría y la sorpresa. Es un estado afectivo provocado por el decaimiento de la moral.

Por lo tanto es una estado de ánimo normal, que forma parte del espectro emocional de la persona. Es una reacción a determinadas circunstancias de la vida, como puede ser una pérdida, los cambios de estación, los cambios hormonales.....

Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto reconocer que estamos tristes? ¿Por qué tiene tan mala imagen el decirlo y el reconocer que estás triste? ¿Por qué no nos permitimos estarlo?

Una cosa es estar triste y otra deprimido, que es aquel estado en el que te encuentras durante más tiempo del normal, y una vez pasada la circunstancia que te provocó la tristeza, ésta persiste.

La tristeza nos obliga a mirar hacia nuestro propio interior buscando explicaciones y razones.

Se suele decir que las tormentas son las que hacen crecer las raíces de los árboles. de ahí que de la tristeza, en muchas ocasiones, obtengamos conocimientos nuevos para seguir adelante, y salgamos fortalecidos y conociéndonos un poco mejor.

Vivimos en una época en la que la imagen tiene una gran importancia, y hay que estar continuamente demostrando que estamos felices, que nos lo pasamos muy bien, que todo es maravilloso. Subimos fotos de esos momentos, que son un instante, siempre rodeados de gente también muy feliz. pero como digo, es sólo un instante, y mucho humo.

Es bueno dejarse llevar también por este sentimiento siempre que sepamos gestionarlo, como cualquier otro, no sentirte culpable por ello, y ya que se está en ese estado, aprovecharlo, sacarle partido.

Ningún sentimiento deberíamos reprimirlo, dejando que afloren, es la forma de  expresamos.

Estoy triste, me siento triste, deberían ser frases fáciles de decir, más que la de "tres triste tigres....", pero no siempre es así.

"La tristeza es un estado de ánimo que te permite estar a solas contigo mismo", ya solo por eso merece la pena tener de vez en cuando ese sentimiento.

Buena entrada de semana, y si queremos estar penosos, afligidos, melancólicos, apesadumbrados, nostálgicos.....o cualquier otro sinónimo, demonos ese gusto, pero.......por poquito tiempo.