¿Tradición o agresión?
Últimamente hemos oído hablar mucho de Tordesillas y de sus fiestas, del Toro de la Vega.
Han hablado aquellos que están a favor de ella argumentando que es una tradición de "toda la vida" y que desde pequeños la han vivido con toda naturalidad, y también hemos oído a aquellos que la critican y que ven con horror como todo un pueblo puede basar su diversión en el sufrimiento de un ser vivo.
Yo, lo que conocía de Tordesillas era que fue el lugar donde fue recluida la reina Juana I de Castilla, conocida como Juana la Loca, en 1509 hasta su muerte en 1555.
Se define "tradición": como cada uno de aquellos acuerdos que una población considera "dignos" de constituirse como una parte integral de sus usos y costumbres. El cambio social altera el conjunto de elementos que forman parte de la tradición.
El origen del Toro de la Vega podría retrotraerse al año 1355 cuando Pedro I de Castilla debido a la alegría que le causó el nacimiento de su hija Isabel, por Real Ordenanza, decretó que los torneros que se venían celebrando en el recinto de la plaza lo fueran en lo sucesivo al aire libre, terminando la justa con el despeñamiento de un morlaco, distinguiéndose más tarde en este peligroso juego el Condestable de Castilla D. Alvaro de Luna, durante el reinado de Juan II.
Con el tiempo, en lugar de despeñarlo por la vertiente que había desde el mirador de los pobres al río Duero, se le da suerte para alancelarlo al campo libre.
Se aprobarían Ordenanzas donde se recogían las normas de obligado cumplimiento para poder participar en el Torneo.
Todo esto del Toro de la Vega me ha servido para conocer un poco más de dónde procedía esa tradición ahondando en la historia que tanto me gusta.
De Tordesillas, afincada como se ve al s.XIV, me quedo con su insensatez, barbarie, falta de cordura y escrúpulos, y con una realidad retrógrada llena de salvajismo. Me han hecho ver como todo un pueblo necesita del maltrato a un animal, de raza noble, para poder divertirse.
Me parece que la única tradición que han heredado es la "locura" de la reina Juana, y eso sería lo único que me haría comprender su comportamiento.
Buena semana de otoño, y acudiendo al refranero "en la época de la berenjena cuídense la melena".



























