Querido Emilio Calatayud......
No hay conferencia que me pierda o artículo que escriba que yo no me lea. Lo sigo y lo admiro. Y lo admiro por decir sin tapujos y siendo a veces "políticamente incorrecto" lo que muchos pensamos. Lo admiro por saber poner límites y dar segundas oportunidades a muchos de los "chavales" a los que tiene que juzgar. Lo admiro por saber aleccionar más que castigar, pero que si tiene que hacerlo, lo hace y a la antigüa.
Dice que antes era más fácil ser padre, y lo secundo, a persar de que se tienen menos hijos hoy. Quizás por la moda de que los padres tenemos que ser amigos de nuestros hijos, cosa casi imposible si no queremos "dejarlos huérfanos" como dice Calatayud, ya que "si me convierto en su amigo no actúo como padre".
Tenemos que empezar a educar sin complejos, y esto, hoy en día, si que cuesta.
Cuando le preguntan si los hijos
tienen obligación de obedecer a los padres, se remite al Código Civil, a su artículo 155 donde viene recogido "que los hijos deben de obedecer a los padres y respetarlos mientras vivan con ellos, al menos hasta los 18 años". Es un deber legal.
¡Qué pena si tenemos que acudir al deber legal! ¿Y el deber moral? ¿En qué estamos convirtiendo a las familias? Padres que parecen niños y jóvenes que parecen tiranos. Chicas que parecen chicarrones y padres asustados en sus propias casas. ¿Dónde los límites?¿Dónde la racionalidad?¿Dónde el sentido común?¿Dónde.......?
Desde el mismo momento que confundimos un cachete con un caso de malos tratos y lo elevamos a un asunto de estado vamos mal. La vida no puede ser un reality show donde todo tiene que estar medido al centímetro, y si un niño hace tal cosa es porque algo en su interior hace que lo haga y la sociedad es culpable por ello, y para que no coja un trauma entonces lo dejamos estar, y.....¡Dios!, si lo hace es porque es un niño y para eso estamos los padres, para enseñarles lo que está bien y lo que no, y si hay que corregirlos una y otra vez, pues se hace, no va a pasar nada malo.
Otro tema que me parece importantísimo es el de la botellona,
y comparto totalmente lo que dice el Juez Calatayud, "se prohíbe fumar, pero no pasa nada viendo como lo menores se emborrachan haciendo botellón". ¿Hola?, como suelen decir hoy los jóvenes, ¿esto tiente sentido?
¿A qué se le tiene miedo? Nos cargamos el futuro de nuestros hijos, su salud mental y física, el normal desarrollo afectivo y emocional con los demás, el saber apreciar lo que está bien, el valorar el descanso, la propiedad pública y los derechos de todo ciudadano, todo por no saber enseñar como haría un "buen padre de familia". Todo no vale, y si esto no lo tenemos claro los padres, ¿cómo lo van a tener claro nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos?
Hay que aprender a decir "no" y a educar, pero con seguridad, sin caer en la trampa de la "joven democracia" que asemeja esto a la dictadura y al autoritarismo. Por favor.
La autoridad tiene que emanar de la familia, si un menor no respeta a su padre, ¿a quién va a respetar?
Buena entrada de semana,
y a los que somos padres, a ponernos las pilas, y como suelo decir "cuando seas padre comerás huevos", pues esta es nuestra hora, ya le llegará a ellos la suya también, pero hasta tanto....


























