"... apasionados de la palabra, de los sentimientos... De todo aquello que hace que la vida sea mejor. Con gusto mediador"
Hola:
Somos Sebastián García y Carmen Sánchez, y en esta segunda etapa de nuestras vidas surge la idea de crear "Con Actitud y Media". Psicólogo y abogada que tienen como nexo en común la pasión por la mediación, la ilusión de hacer que la vida sea mejor con la palabra y la cultura del acuerdo.
Este es nuestro momento de "desaprender para aprender", como tantas veces nos ha dicho nuestro querido Javier Alés Sioli, y nos encantaría compartirlo con todos vosotros, con toda la ilusión del mundo. Intentaremos desde una frase diaria, comentar, contar... reflexionar en definitiva para hacer que "cada día cuente". Contaros también nuestros logros y nuestros avatares. Os esperamos.

martes, 10 de noviembre de 2015

10 de noviembre de 2015
Amores de cine.

Es raro el día que no nos levantamos con una noticia de malos tratos a mujeres por parte de sus maridos. Pero hoy no quiero hablar de forma negativa, me gustaría hacer ver que "los amores de cine" los verdaderos, los que duran y terminan "comiendo perdices", existen y así hay que creerlo.

¿Cual es el secreto de esas parejas? No es que no tengan problemas sino que han sabido alcanzar una convivencia plena y han sabido resolver los inconvenientes que la vida les ha ido presentando.

El noviazgo tiene su sentido,
y es el de ir conociendo al otro, y que el otro te vaya conociendo a ti. Saber acoplarse, aprender a compartir, a resolver, a aceptarse, a convivir, a rectificar, a disculparse, a no sentirse dueño del otro.....en definitiva, a querer.

¿Cuáles serían las claves de la felicidad de estas parejas?

En primer lugar, el diálogo. Hablar, conversar, aprender a mirarse a los ojos y contar lo que se siente, lo que te pasa, a diario, pero frente a frente. A reírse de uno mismo y con el otro, no hay nada mejor para relacionarse de forma sana que el humor. A alegrarse y a disfrutar de los éxitos.

En segundo lugar, respetarnos y respetar. Tiene que ser mutuo. Esto es fundamental en una pareja, como lo es en cualquier relación. Sin respeto no puede haber amor. Nadie debería creer que el que te maltrata, ya sea de palabra como de hecho, te puede querer. El tema de los celos es un capítulo a parte, de que ya hemos hablado en varias ocasiones, pero que merece la pena detenerse.
Hay que saber diferenciarlos de aquellos sentimientos enfermizos, posesivos y que hacen que una persona neutralice a otra.

En tercer lugar, la admiración. Aquella que sentimos por la otra persona desde el principio y que es lo que hace que nos atraiga. Halagar, reconocer, hacer comentarios positivos.....eso es lo que forja la base de una buena convivencia.

En cuarto lugar, perdonar y saber pedir disculpas. ¡Qué difícil es a veces! Pero es fundamental, y dice mucho del que lo hace. No sabemos muy bien la importancia de este paso, 

Y por último, por finalizar, ser flexibles y tolerantes. Darnos una tregua. Hay estudios que dicen que tras 20 minutos se normalizan nuestras funciones fisiológicas después de un enfado. Pues démosnos esos 20 minutos, no es mucho pedir, ¿no?

Tenemos que hacer algo por evitar esta violencia de género, y hay que hacerlo ya, y empezar con los más jóvenes. Enseñarles que la vida en pareja no es algo que tiene que doler, amargarte, hacer que seas otra persona, entristecerte, mantener una lucha constante de poder, ni hacerte sentir inferior. La vida en pareja tiene que hacerte feliz, si no no merece la pena.

Así lo veo yo, y así intento hacérselo ver a mis hijas.

Buena semana,
a intentar inculcar en nuestros jóvenes estos principios, y hacerles ver que la felicidad en pareja es fácil, solo hay que poner...... un poquito de nuestra parte.

martes, 3 de noviembre de 2015

3 de noviembre de 2015
Menos humo….

Esta semana soy yo la que hecho humo, y no precisamente del tabaco. Hablo de la problemática que tenemos los mediadores, y por ende, la mediación.
Soy abogada y firmemente convencida de los beneficios que reporta el utilizar la mediación como medio de resolución de conflictos. Para mi es la mejor forma de empezar a resolver aquellos problemas que tenemos, dialogando, porque somos los que mejores sabemos de ellos y los que mejores podemos encontrarle una solución.
Se dice que hablando se entiende la gente, y es verdad, es la mejor forma, y además, una vez que se aprende, te engancha, y la utilizas en los demás problemas que te vengan a continuación.
Ser mediador en una profesión, como puede ser la de ser abogado, o psicólogo, o médico o albañil. Es una profesión para la que tienes que estar preparado y con la que te propones vivir honradamente, o al menos es lo que yo pensaba.
Soy abogada y mediadora, mi profesión con la que pretendo vivir, cobrando por ello y para lo que me he formado y preparado,  y además soy voluntaria de la Cruz Roja, como algo que hago de forma altruista y de lo que no espero ningún beneficio económico, más que el que me reporta humanamente hablando.

Flaco favor le hacemos a esta profesión tan digna como cualquier otra si seguimos trabajando de forma gratuita a los Ayuntamientos, a los Juzgados, a los Distritos……..Una cosa es darse a conocer, dar charlas informativas para que se conozca, e incluso un periodo de prueba para ver si funciona…..pero de ahí a estar trabajando de forma gratuita años, va un paso.
Por favor, el que tenga la intención de acudir a un curso de especialista o un master de mediación, que por cierto son carísimos y los que los imparten cobran por ello, no lo hacen de forma altruista, que podrían también, ¡digo yo!, no lo haga, porque después no va a poder ganarse la vida con ello, y para lo que cuestan los cursos, mejor invertirlo en algo que le reporte algún beneficio, porque para hacer caridad tenemos otros lugares más adecuados.
Seamos honestos, no sigamos vendiendo humo, que para eso están los indios, aunque al paso que vamos, que ya todos pueden ser mediadores, en nada seremos más jefes que indios, más mediadores que mediados.
Se dan cursos para todo tipo de profesiones, y pregunto ¿para qué?

Del aire no se vive, y eso lo saben muy bien los que se dedican a impartir esos cursos, que es lo que hoy tiene futuro. Pero tengo una idea, propongámosles a todos ellos que nos ilusionan y que después utilizan a los ilusionados para sus trabajos gratuitos que den ejemplo e impartan las clases que venden como la panacea del momento de forma también gratuita, verá cómo se va diluyendo el humo y la magia del momento.
Creamos en nuestra profesión, no más palmadas en las espaldas, no más palabras de alabanza, no más humo…….reivindiquemos la dignidad profesional, creamos en nosotros mismos y busquemos la profesionalización de la mediación, pero cobrando por ello.
No dejemos que se politice este tema, y no todos valen para ser mediadores, ¡ni mucho menos!
Y el que quiera hacer en su tiempo libre algo por los demás, le invito a conocer la Cruz Roja o el Banco de alimentos, hay tanto por hacer……..y de forma gratuita, les aseguro que es muy gratificante.
Buena semana a todos,estrenamos nuevo mes y espero que nuevos propósitos.

lunes, 26 de octubre de 2015

26 de octubre de 2015
Con dos "jotas" de Mújica.


Nunca me había interesado por el presidente de Uruguay hasta que leí un artículo donde hablaban de él y me quedé con dos de sus frases: "vivir sin mirar atrás" y "la vida es siempre porvenir y empieza todos los días".

Ahora a sus ochenta años, José Mújica, sigue siendo una persona interesante, con opiniones sensatas que hacen que sean admiradas por todo tipo de ideologías.

Pasó 15 años en la cárcel durante la dictadura de su país, aislado y sin poder hablar con nadie, y donde empezó a cambiar su visión del mundo. ¿Cual fue su fallo? Quiso cambiar el mundo sin antes cambiarse a él mismo. Eligió el perdón en vez de la venganza, quizás el rasgo que marcaría en el futuro su personalidad.

Presidió como vivió, y lo que más le ofende es la poca importancia que hoy día le damos al hecho de estar vivos. Al igual que su filósofo de cabecera, Séneca, piensa que "no es pobre quien tiene poco, sino quien mucho desea".

Para Mújica uno de los peores errores de nuestra actual modelo social y económico es "la exclavitud del trabajo", nos dice que no vinimos solo a este mundo a trabajar y comprar, vinimos a vivir.
Como político filósofo, aunque él lo niegue, nos dice que mientras más ricos somos más egoístas nos volvemos. ¡Para qué tanto carro, si al final vamos todos al hoyo!

 La vida es un milagro, la vida es un regalo y solo tenemos una.

Así se habla y así se piensa, con do "jotas" de Mújica.

Buena entrada de semana otoñal, y.....a vivirrr que son dos días.

lunes, 19 de octubre de 2015

19 octubre de 2015
Querido Emilio Calatayud......




No hay conferencia que me pierda o artículo que escriba que yo no me lea. Lo sigo y lo admiro. Y lo admiro por decir sin tapujos y siendo a veces "políticamente incorrecto" lo que muchos pensamos. Lo admiro por saber poner límites y dar segundas oportunidades a muchos de los "chavales" a los que tiene que juzgar. Lo admiro por saber aleccionar más que castigar, pero que si tiene que hacerlo, lo hace y a la antigüa.

Dice que antes era más fácil ser padre, y lo secundo, a persar de que se tienen menos hijos hoy. Quizás por la moda de que los padres tenemos que ser amigos de nuestros hijos, cosa casi imposible si no queremos "dejarlos huérfanos" como dice Calatayud, ya que "si me convierto en su amigo no actúo como padre".

Tenemos que empezar a educar sin complejos, y esto, hoy en día, si que cuesta.

Cuando le preguntan si los hijos
tienen obligación de obedecer a los padres, se remite al Código Civil, a su artículo 155 donde viene recogido "que los hijos deben de obedecer a los padres y respetarlos mientras vivan con ellos, al menos hasta los 18 años".  Es un deber legal.

¡Qué pena si tenemos que acudir al deber legal! ¿Y el deber moral? ¿En qué estamos convirtiendo a las familias? Padres que parecen niños y jóvenes que parecen tiranos. Chicas que parecen chicarrones y padres asustados en sus propias casas. ¿Dónde los límites?¿Dónde la racionalidad?¿Dónde el sentido común?¿Dónde.......?

Desde el mismo momento que confundimos un cachete con un caso de malos tratos y lo elevamos a un asunto de estado vamos mal. La vida no puede ser un reality show donde todo tiene que estar medido al centímetro, y si un niño hace tal cosa es porque algo en su interior hace que lo haga y la sociedad es culpable por ello, y para que no coja un trauma entonces lo dejamos estar, y.....¡Dios!, si lo hace es porque es un niño y para eso estamos los padres, para enseñarles lo que está bien y lo que no, y si hay que corregirlos una y otra vez, pues se hace, no va a pasar nada malo.

Otro tema que me parece importantísimo es el de la botellona,
y comparto totalmente lo que dice el Juez Calatayud, "se prohíbe fumar, pero no pasa nada viendo como lo menores se emborrachan haciendo botellón". ¿Hola?, como suelen decir hoy los jóvenes, ¿esto tiente sentido?

¿A qué se le tiene miedo? Nos cargamos el futuro de nuestros hijos, su salud mental y física, el normal desarrollo afectivo y emocional con los demás, el saber apreciar lo que está bien, el valorar el descanso, la propiedad pública y los derechos de todo ciudadano, todo por no saber enseñar como haría un "buen padre de familia". Todo no vale, y si esto no lo tenemos claro los padres, ¿cómo lo van a tener claro nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos?

Hay que aprender a decir "no" y a educar, pero con seguridad, sin caer en la trampa de la "joven democracia" que asemeja esto a la dictadura y al autoritarismo. Por favor.

La autoridad tiene que emanar de la familia, si un menor no respeta a su padre, ¿a quién va a respetar?

Buena entrada de semana,
y a los que somos padres, a ponernos las pilas, y como suelo decir "cuando seas padre comerás huevos", pues esta es nuestra hora, ya le llegará a ellos la suya también, pero hasta tanto....



martes, 13 de octubre de 2015

13 de octubre de 2015
Ponte en mi lugar. Conecta conmigo.



La dignidad o "cualidad de digno" se traduce como valioso y hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional. Tener dignidad podríamos decir que es sentirnos respetados, comprendidos y aceptados.

"Ponte en mi lugar, conecta conmigo" es el eslogan que este año se ha escogido para celebrar el Día Mundial de la Salud Mental que se ha celebrado el día 10.
Padecer una enfermedad no te hace menos humano, por esa razón este año este Día está centrado en la dignidad.
Con  este eslogan se pretende llamar a la empatía de la sociedad para con las personas con problemas de salud mental.
¿Qué es lo que hace tener rechazo o miedo a este tipo de personas?El desconocimiento. Por lo que en este Día lo que se pretende es lanzar un mensaje de esperanza, empatía e inclusión para que todos podamos aprender a conocer esta realidad y convivir con ella sin temores ni prejuicios.

El artículo 1 de la Declaración de los Derechos Humanos afirma que "todos los seres humanos nacen libre e iguales en dignidad y derechos". Por ello es necesario ofrecer mejor apoyo y cuidados a las personas con trastornos mentales.

"Me da vergüenza invertir tanta energía en obsesionarme conmigo misma y con mi salud mental, mientras otras personas la invierten en relaciones felices y constructivas y en otras cosas productivas".
"Me da vergüenza pasar tanto tiempo intentando manejar este trastorno, siendo consciente de las señales de advertencia y acordándome de tomarme la medicación".
"Me da vergüenza estar pensando constantemente en mi enfermedad incluso en los periodos buenos".

Estas son frases dichas por personas que padecen alguno de estos trastornos y son dignas de ser analizadas.

Cuando se tiene una enfermedad mental los pensamientos racionales son reemplazados muy rápidamente provocando que el que las padece pierda la dignidad, cosa que puede interpretarse como incompetencia, irresponsabilidad o inmadurez, entre otros casos.

Pongámonos en su lugar, nadie escoge nacer con un tipo u otro de enfermedad. Y siendo realistas, ¿quién no tiene algún complejo, tic, manía,fobia, trastorno, rareza......?

Ojalá este Día sirva para que con esta información nos demos cuenta que vivimos en una sociedad llena de personas diferentes, ni mejores ni peores, con problemas, carencias, sentimientos encontrados, miedos......pero todas con derecho a ser tratadas con dignidad.

Y yo lo que digo es,como ya alguien dijo en su momento, que el que esté libre de alguna rareza.......tire la primera piedra.


Buena semana a todos, y lo bueno será cuando este Día no se tenga que celebrar. Perdámosle el miedo a vivir.

lunes, 5 de octubre de 2015

5 de octubre de 2015
"Si es que los tengo que querer".





No se si es por sus colores, por lo bien que ondea cuando la veo en lo alto, por lo que significa, por lo que me hace sentir....., el caso es..... que la tengo que querer.

A él también, no tiene letra, y la que se le conoce,que es cantada por los niños en los colegios, da risa y parece  más un anuncio de detergente. Pero así y todo, sin letra con ese son que parece que va marcando el paso, un paso firme y decidido, a mi me emociona y me hace sentir orgullosa,........lo tengo que querer.

Que son de derecha, que son de izquierda, o de centro, no lo se, son de aquí, son nuestros y nos une, y eso es lo que importa.

Este domingo ha habido un evento en la Plaza Nueva. Colorido, multitudinario, reconfortante, voluntario y muy sentido. Personas muy dispares se reunieron para darles homenaje. Emocionados desfilaron muchos, 422,  para tener la oportunidad de besarla, de confesarle su fidelidad y simpatía. Fue emocionante.

Me siento orgullosa de ser española, de vivir en un país tan grandioso, con una historia importante. Con sus cosas buenas y malas, como cualquier otro país, con esa gran variedad de paisajes, de gentes, de costumbres, de caracteres.

Es reconfortante ver a la gente unida por algo que nos identifica, nuestra bandera y nuestro himno. Al igual que otros muchos países hacen con la naturalidad adquirida desde que son pequeños, nosotros sabemos también manifestar nuestra simpatía y respeto cuando eso se hace necesario.

Si la unión hace la fuerza, ¿por qué ese afán de dividir? Hay que estar a las duras y a las maduras, como en una gran familia, no abandonarnos en los momentos difíciles, y arrimar el hombro.
Pero como en algunas de esas familias, puede haber también una "oveja negra", gajes del oficio, ¡qué se le va a hacer!

Estrenamos un nuevo mes, ¡si parece que fue ayer cuando llegamos de las vacaciones!, el décimo, aunque su nombre provenga del calendario romano, "octavo".
Su flor, la caléndula, y su piedra, el ópalo.......Buena semana y buen mes.




lunes, 28 de septiembre de 2015

28 de septiembre de 2014
¿Truco o trato?


Esto es lo que algunas veces me pregunto cuando dos personas que al entrar en el despacho de mediación lo hacen sin mirarse y sin dirigirse la palabra y salen al poco tiempo(hora y poco más), no solo hablándose, sino yéndose juntas y hablando de tal manera que a veces se les olvida a lo que han venido.

¿Truco?, no lo se, algo de magia tiene descubrir que "hablando se entiende la gente", y escuchándose aún más.


Cuánto tiempo perdido, cuánto malestar oculto, cuántos malos entendidos......

Una de las mayores satisfacciones que te pueden dar en la vida es la de dejarte expresar lo que sientes y por qué lo sientes, y que la otra persona te escuche con todos sus sentidos.

Algo que parece tan sencillo, y más en la era de las comunicaciones como en la que estamos viviendo, se convierte en algo insólito y solo utilizado como último recurso. No sabemos escuchar, nos limitamos a estar pendientes de lo que tenemos que contestar, sin darle la oportunidad a la otra parte de expresar lo que siente.

Hay un proverbio del Dalai Lama que dice: " cuando hablas repites lo que ya sabes, pero cuando escuchas seguro que aprendes algo nuevo".

En eso consiste el truco, en establecer un trato, y este no es otro que el de comprometernos a escucharnos, y si no,
¿de qué otra forma podemos saber lo que realmente quiere la otra persona?

Y para empezar esta semana nada mejor que:
"Escuchar sin juzgar,
hablar sin ofender
y observar sin despreciar".

¿Alguien da más?