"... apasionados de la palabra, de los sentimientos... De todo aquello que hace que la vida sea mejor. Con gusto mediador"
Hola:
Somos Sebastián García y Carmen Sánchez, y en esta segunda etapa de nuestras vidas surge la idea de crear "Con Actitud y Media". Psicólogo y abogada que tienen como nexo en común la pasión por la mediación, la ilusión de hacer que la vida sea mejor con la palabra y la cultura del acuerdo.
Este es nuestro momento de "desaprender para aprender", como tantas veces nos ha dicho nuestro querido Javier Alés Sioli, y nos encantaría compartirlo con todos vosotros, con toda la ilusión del mundo. Intentaremos desde una frase diaria, comentar, contar... reflexionar en definitiva para hacer que "cada día cuente". Contaros también nuestros logros y nuestros avatares. Os esperamos.

lunes, 5 de septiembre de 2016

5 de septiembre de 2016
Una primera cita......


Tengo que confesar algo y lo voy a hacer sin tapujos, aunque esto me cueste que una de mis hijas me diga todo lo que yo le he dicho durante mucho tiempo por hacer lo mismo.
Tengo que confesar.... que este verano me he enganchado a un programa de Cuatro que se llama "First dates". Si, un reality show, yo, la que siempre ha criticado este tipo de programas, si, lo confieso.
Lo primero que me atrajo de él fue su presentador, Carlos Sobera, ¡que me encanta!

Empecé a verlo por él, y después tengo que reconocer que me enganchó del todo.
En parte por mi ramalazo "mediador", en parte por rememorar esa primera cita que todos hemos tenido y que nunca se olvida.
Para los que nunca lo hayáis visto os diré que consiste en emparejar personas que previamente han escrito al programa en busca de un amor. Gente de distintas edades y condición, tanto heterosexuales como homosexuales, solter@s, separad@s.....
Con un vídeo casero se presentan y una vez que se definen como son, describen como les gustaría que fuera la persona con la que van a tener esa primera cita. Después el programa hará un trabajo psicológico bastante considerable de forma que una encaje con la otra.
Al principio las parejas que venían eran personas separadas o solteras, pero de una media de 30 años. Personas que por circunstancias familiares o de trabajo no tienen posibilidades de encontrar pareja o al menos de conocer gente interesante para mantener una relación.
Ya en los últimos programas, mi asombro, por no decir mi desconcierto, fue ver chic@s de 18, 19 y 20 años solicitando encontrar un amor, alguien que comparta su vida y sus aficiones.
Iba a decir ¡no me lo puedo creer!, pero sinceramente y siendo consciente de lo que nos rodea, ¡si me lo puedo creer!

En fin, me gusta ver como se desenvuelven y qué es lo que les interesa saber en esa primera cita de la otra persona. También me llama la atención la desenvoltura que tienen ante las cámaras y la facilidad con la que cuentan cosas tan íntimas.
El programa dura lo que dura una cena, y una vez intercambian impresiones y en alguna ocasión, "alguna que otra cosa más", deciden si quieren tener una segunda.
Cuando pienso en mi primera cita, ya hace muuuucho tiempo, recuerdo nervios, miradas, risas......y sobre todo mucha ilusión. El arte de conquistar no se debería de perder nunca, su intimidad, su complicidad, el desconocimiento, el desconcierto, y ese cosquilleo en el estómago que, si la persona que te cortejaba te gustaba, no dejabas de reirte por cualquier tontería. ¡Algo fantástico!
Tengo que decir que también tuve una cita a ciegas, yo no lo conocía y él a mi si. Fue en la facultad, una situación un poco extraña, ya que yo ya tenía novio, y hasta llegar a este punto pasé un buen mal trago. Quienes si se lo pasaron de lo grande fueron esas "queridas" amigas que estaban vigilando para ver lo que sucedía. ¡Eran otros tiempos!
Ya de vuelta, con las pilas cargadas, comenzando nueva etapa y con ganas de muchas cosas. Esta seguirá siendo nuestra cita, y si para algunos es la primera, al menos que no sea la última.

viernes, 22 de julio de 2016

22 de julio de 2016
Sentimientos, emociones......y vacaciones.

Cuando te sientes melancólica parece que solo tienes ganas de escribir sobre sentimientos. Pero la verdad es que sin ellos la vida no sería vida. Estamos llenos de emociones, tanto buenas como malas, y estas nos llevan a experimentar determinados estados de ánimo.
Nos acercamos a las tan ansiadas vacaciones, aunque algunos vienen ya de vuelta de las mismas. En ellas ponemos nuestras ilusiones, una larga lista de cosas por hacer, promesas de descansar y de desconectar, grandes momentos familiares y sobre todo un gran cúmulo de sentimientos encontrados que nos hacen sentir un poco de todo.
¡Qué lío!, pero seguro que me entendéis.

Hablando hace unos días con un amigo y compañero , salió el tema de las vacaciones y por mi parte de las ganas que tenía de cogerlas y marcharme a la playa a refrescarme. Por su lado, ganas pocas. Se ha separado hace poco y éstas serían sus primeras vacaciones de soltero. Ni sabía lo que iba a hacer ni a dónde iría ni si estaría con sus hijos, ya adolescentes.
En un principio me sentí un poco mal por él. Lo que a mi me hacía sentir alegría, ilusión, a él, preocupación, tristeza, desconcierto.
Siempre se ha dicho que septiembre es el mes de las separaciones, ya que hay muchas parejas que no soportan el reto de pasar tanto tiempo juntas, y eso acarrea grandes conflictos y roces que no se superan y terminan con la ruptura de las mismas.
Volvemos a las emociones y a los sentimientos.

Hoy estoy melancólica por muchos motivos, muchas sentimientos encontrados, unos buenos, otros no tanto, pero no por ello malos. Todos los sentimientos son necesarios, y responden al cúmulo de emociones vividas. Los sentimientos son evaluaciones conscientes de las emociones, por eso creo que no se deben reprimir, en todo caso limitar aquellas que se alarguen mucho y te puedan dañar.
Este será el último artículo hasta después de las vacaciones, coincidiendo con el aniversario de este blog que empezamos un día como hoy hace tres años ya.
Gracias a todos los que nos leeis siempre, a los que comentais en él, a los fieles anónimos, y a este amigo y compañero en especial, espero que paséis las vacaciones lo mejor posible. Cada cual en la situación que esté, pero intentando ser feliz en cada una de ellas.
Nos seguimos viendo por aquí a la vuelta, con las pilas cargadas y con más ganas de seguir hablando de todo un poco.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alquien a quien amar y alguna cosa que esperar. Y es que hoy.......me siento melancólica, ¡qué le vamos a hacer!

jueves, 14 de julio de 2016

14 de julio de 2016
Blanco sobre negro.



Parece que la expresión la hubiera equivocado y más de uno me corregiría diciéndo que es negro sobre blanco.
No, digo bien, blanco sobre negro. Y hago referencia a los últimos acontecimientos ocurridos en EEUU de policias blancos sobre personas negras.
Un primer presidente negro no ha sido suficiente, en pleno siglo XXI, para erradicar el odio racista que existe en este pais tan cosmopolita.
¿Qué pasa con los afroamericanos?, ¿por qué unas vidas valen menos que otras?
Me causaron tal impotencia el ver las imágenes en la televisión que no he podido contener la necesidad de expresarlo en este artículo.
Tengo gran respeto por los agentes de la autoridad y reconozco que hacen una labor incomiable, de un gran valor y valentía, además de una necesaria vocación para ejercer su trabajo. Pero como en todos lados, existen manzanas podridas, y en estos casos, cestos enteros.
No es la primera vez que nos enfrentamos a noticias de este tipo y no serán las últimas, pero al menos que sirva para que al que competa empiece a hacer una limpia, una purga de aquellos que emborronan con sus actos una profesión tan  valiosa como necesaria.
En lo que llevamos de año, han muerto más de 180 personas negras a manos de policias blancos, y las que no se sabrán......
No me gusta decir que de esos barros llegaron estos lodos, ¿pero existe otra explicación?
Nunca habrá nada que justifique una muerte, nada. Ni que nadie se tome la justicia por su mano. No estaríamos en un estado de derecho si así lo hiciéramos. Pero al igual que digo esto, digo que una vida es una vida, sea del color que sea. ¿Merece esta gente tanto sufrimiento, tanto odio, tanto rechazo, tanto ensañamiento?
Intento ponerme en  su lugar y siento pena. ¿En qué se diferencian del resto de los ciudadanos?, en que han nacido con otro color, no ya en otro país, porque muchos son ciudanos americanos como cualquiera de esos policias. ¿Ese es su pecado?
La otra cara de la noticia es la ocurrida en Texas, donde un grupo de presidiarios salvaron la vida de un vigilante al que le había dado un ataque al corazón, arriesgando con ello sus propias vidas.
Me quedo con ese buen sabor de boca,

y es que hay "buena gente" en todos lados, ¡incluso en las cárceles! Que tomen nota más de uno.

lunes, 4 de julio de 2016

4 de julio de 2016
Ser yo, maravillosamente imperfecta.



Siempre he dicho que mejor es tener un mal original que una estupenda copia. Esto llevado al terreno personal, mejor ser tú mismo, con todos tus defectos y todas tus imperfecciones, que andar queriendo ser otra persona por muy maravillosa que la veamos.
En el fondo se trata de aceptarnos, de aceptar nuestra manera de ser aunque tengamos defectos. Como dice Walter Riso, doctor en psicología, no lacerar nuestro ser para avanzar, avanzar partiendo de lo que tenemos.
No intentar ser "el mejor", si no "mejor", o dicho de otra manera, ser la mejor versión de uno mismo.
Haría falta enseñarnos ese amor incondicional por uno mismo, y en vez de decirnos continuamente, "soy idiota", decirnos más amenudo, "me equivoqué", sin hacer un culto a la culpa, al castigo.
Esto no quiere decir que una vez nos conozcamos,
sepamos cuales son nuestras virtudes y nuestros defectos, y nos aceptemos, no intentemos mejorar aquello que es mejorable.
Cuando somos personas muy exigentes con nosotras mismas, tendemos además a serlo con los que nos rodean, y esto a veces nos causa algún que otro problema, y más cuando el que nos rodea tiene poco sentido crítico o bien le trae al pairo lo que tú pienses de él.
Ese sería otro tema. La importancia que tendríamos que darle a lo que piensen los demás de nosotros.
¿Es dependencia, adicción?  Si nuestra valía personal depende de que los otros nos validen como ser humano para poder decir que somos valiosos, estamos en una dependencia. Negar que preferimos la aprobación al rechazo sería mentir descaradamente. Pero una cosa sería preferirlo y otra necesitarlo.
Leyendo este domingo el Semanal de ABC, veo a una Blanca Portillo diciendo "me llevo bien conmigo misma, me miro al espejo y no me caigo mal", y esto me llevó a escribir este artículo.
De todas formas, si según las estadísticas, no les gustas a la mitad de la gente aunque no hagas nada.....mejor que no les gustes porque estás siendo tú, ¿o no?
Estrenamos nuevo mes, Julio, y ya muchos de vacaciones, ¡que las disfrutéis!


martes, 21 de junio de 2016

21 de junio de 2016
Por favor, buenas noticias.




Nunca me había parado a pensar por qué los telediarios y cualquier noticiario abren siempre con una mala noticia y si puede ser catastrófica, mejor que mejor. Según los expertos porque vende más lo malo que lo bueno. Una muerte más que un nacimiento, un divorcio más que una boda......
Esto hace que muchas veces no ponga el telediario a la hora de comer, todo es violencia, calamidades, peleas......
Ahora con esto del mundial y la que están organizando por ahí los grupos ultras, lo que se ve es siempre lo mismo, los bestias estos dando mamporrazos, rompiendo escaparates, cargándose coches.
Por eso agradezco tanto cuando veo algo diferente, un anuncio donde la gente es cordial unos con otros aunque sean de equipos distintos, de diferentes  nacionalidades. 
Que al final parece que todos somos como una minoría, y esto hace que no valoremos las buenas cosas, las buenas acciones.

Si tuviera que hacer un periódico hoy y solo pudiera poner buenas noticias, desde luego que no me iba a ver lo que dicen los noticiarios ni la prensa, porque seguro que de ahí no cogería ni una sola.
Me iría a la calle y me dedicaría a observar a la gente. Y nos soprendería mucho.
Gente amable que te saca una sonrisa con un buen piropo(espero que no les moleste a las feministas), voluntarios que ayudan a algunos ancianos a dar un paseo, niños jugando en la calle porque han terminado los colegios, bares llenos, un clima estupendo para ir en bicibleta, un río que facilita el deporte naútico, mucho extranjero dejando sus buenos cuartos en nuestra ciudad, el buen sentido del humor, jóvenes con ganas de comerse el mundo......
¿Son o no son buenas noticias? y las vemos todos los días, ¿pero las apreciamos?
Ya se que esto no vende pero quiero pensar que a pesar de todo, y dándonos cuenta de lo que nos rodea, la vida puede ser estupenda y que la gente jóven también debe ser consciente de ello. Vivir en el pesimismo y en la crítica contínua no hace más que gastarnos las energías para emprender cosas nuevas. Hay vida detrás de la política y del fútbol, oportunidades buenas que no hay que dejar de aprovechar y para ello hay que tener los ojos bien abiertos y dirigidos a ver lo bueno, y que no nos entretengan con lo peor.

Esta madrugada comenzó el verano a las 00, 34 horas, y será el día más largo del año y con luna llena, así que aprovechémoslo propiciando buenas noticias.

martes, 14 de junio de 2016

14 de junio de 2016
¿Buena suerte, mala suerte?¡Quién sabe!



Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos.

Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él, y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: «¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?

Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: «¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?»

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?»

Una semana más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota le dejaron tranquilo.

¿Había sido buena suerte?.... ¿Mala suerte?..... ¿Quién sabe?......

Me encanta este cuento porque refleja la importancia de saber aceptar aquello que nos viene y que no podemos cambiar. ¿Es bueno lo que nos pasa, es malo?, no lo sabremos. Es el destino, y yo digo que por algo será.
Cuando nuestro mundo parece que se está derrumbando y no le encontramos ningún sentido a lo que nos sucede, hay que recordar que no conocemos el motivo, el porqué ha sucedido, no conocemos lo que viene detrás, la película completa de nuestra vida.
Todo es relativo, lo que es positivo para unos puede ser negativo para otros. Lo que a primera vista puede parecer un contratiempo, a la larga puede ser algo beneficioso para nuestra vida.


En esos casos recuerdo esta historia, y me pregundo: ¿Qué es bueno, qué es malo? ¡Quién sabe!

martes, 7 de junio de 2016

 7 de junio de 2016
Cura y no es una medicina, ¿qué es?



Hoy empiezo con un acertijo. Harta de tanto político, de tanta noticia negativa, de tanta violencia, necesitamos desconectar un poco y darle alegría al cuerpo.
Existe una cosa que no cuesta dinero, que nos pone en marcha, previene enfermedades, nos sube la moral, es adictiva y además nos deja un cuerpo estupendo,  y no, no son pastillas ni medicamentos, ¿qué es?
Efectivamente, EL DEPORTE.
El ejercicio físico, cualquiera, ya sea andar, correr, nadar, montar en bici......todo lo que suponga mover el esqueleto, bailar, es fantástico. No solo nos reporta un cuerpo mejor, si no que nos aporta efectos positivos, beneficios psicológicos.
Con solo practicarlo media hora diaría nos mejora la memoria, el aprendizaje, el humor. Y esto no lo digo yo, lo dice un eminente psiquiatra de la Universidad de Harvard, John Ratey en su libro "La Ciencia Nueva y Revolucionaria del Ejercicio y el Cerebro".
Ahora que estamos con la operación biquini, con los días más largos, los sueldos más cortos y con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, a ver quien da más por tan poco.
¿Que cuáles son los beneficios que nos ofrece el ponernos el chandal, o no, un ratito a tan bajo coste?
Pues paso a describirlos:

1.- Reduce los síntomas de la depresión y de la ansiedad, ya que el ejercicio físico libera endorfinas que son las que producen la sensación de felicidad y euforia.
2.- Reduce el estrés, ya que también incrementa la producción de norepirefrina, que es un componente químico que hace que el cerebro pueda moderar la respuesta al mismo.
3.- Mejora la autoestima, la imagen de uno mismo, lo que hace que nos valoremos más y mejor.
4.- Mejora las relaciones sociales, debido a ese aumento de la autoconfianza.
5.- Previene el deterioro cognitivo, ya que con la actividad física se consigue aumentar las sustancias químicas del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo.
6.- Mejora la memoria y aumenta la capacidad cerebral, al incrementarse esa producción de células del hipocampo.
7.- Ayuda a controlar la adicción, ya que el cerebro libera endorfina que es el neurotransmisor de la recompensa.

Y así podría seguir con una lista interminable. No creo que exista nada que de tanto por tan poco. Asi que no tenemos excusa, todos tenemos algún "talento", unos montar en bici, otros son  buenos bailarines,  a otros les gusta darle a la pala o bien a la pelota. En fin, que hay para todos los gustos.
¿Quién va a renunciar a todos estos beneficios a cambio solo de unos minutos de su tiempo?