Sevilla tenía que ser......
Como me encanta viajar, cada vez que hay un programa en la tele de viajes, donde recorren una determinada ciudad, localidad o país, lo intento ver.
Me quedo maravillada si es algo que todavía no conozco y disfruto como una niña si es algún lugar que ya he visitado.
De todos los sitios a los que voy les saco algo bueno. Puede que me haya gustado menos el paisaje, o la ciudad como tal, pero a lo mejor la gastronomía es fabulosa o la gente encantadora.
Si por algo me gusta viajar también, es por poder después comparar y valorar lo que tenemos.
También, ¿por qué no?, para aprender cosas nuevas y que a lo mejor nos vendría bien copiar aquí.
Tenemos de todo, y cuando nos quitamos ese complejo de inferioridad es cuando vemos realmente la valía que tiene nuestra ciudad.
¿Tienen que venir los de fuera para decírnoslo?
Los españoles somos un país acomplejado. Siempre comparándonos con los demás países, y ya no hablo de los que se quieren independizar de nosotros, porque me da pereza.
Muchas veces no nos damos cuenta de la cantidad de cosas que tenemos que los demás nos envidian.
Tenemos mar cerquita, montaña, clima bueno, una gastronomía fabulosa, unos precios asequibles, buena gente, humor, ......Y hablo de Sevilla.
¡Que tiene un color especial!, pues si. Una gran riqueza histórica y artística, también.
No en vano ha sido elegida la mejor ciudad turística del año 2018.
A ver si se nos van quitando los complejos, empezamos a vernos tal como somos, con nuestras cosas buenas y las que no lo son tanto. A mejorar en lo que hace falta y a seguir ampliando aquello que de tanto valor tenemos.
Cuando viajamos, nos damos cuenta de que en todos lados "cuecen habas", y aquí también, ¿por qué no?
Intentemos ser mejores, hablar de nosotros mismos mejor, ver lo que podemos mejorar, pero también lo que ya de bueno tenemos.
No tenemos mar, pero tenemos un río al que vienen a atracar los mejores barcos del mundo por la situación tan privilegiada que tiene, en todo el centro de la ciudad, ¡que muchos quisieran!
Una gastronomía variada, sitios donde disfrutarla, y gente que te hace sentir bien cuando la compartes en sus bares o restaurantes.
En fin.....¡que tenemos un color especial!, si.
"Sevilla tiene un color especial, Sevilla sigue teniendo su duende
me sigue oliendo a azahar, me gusta estar con su gente".
Y no solo lo dicen los del Río, yo también.





















