Pequeños gestos.
Que me gusta el mar y el campo, la naturaleza en general, es algo que lo saben los que me conocen bien. Me encantan las plantas, los árboles, los animales.....y es raro que haya un lugar en mi casa donde no tenga algo vivo, aunque sea una ramita metida en agua.
He tenido la suerte de estar hace dos fines de semana en un pueblo de Bilbao, rodeada de naturaleza, verdes viñedos y unas rosas que olían como las de antes. Paseando por los alrederores pudimos disfrutar de unos parajes impresionantes y muy bien cuidados.
Este último fin de semana he estado en la playa, y de igual forma he disfrutado del mar, de sus puestas de sol, de la arena y de unos baños estupendos.
Es de agradecer todo lo que la naturaleza nos ofrece. Tenemos un país que nos proporciona de todo un poco. Con solo desplazarnos unos kilómetros obtenemos los beneficios de la luz, el sol, el aire, las vistas.....y sobre todo de bienestar.
Esto hace que no pueda comprender que no cuidemos lo que tenemos.
¿Saben que existen cuatro o cinco islas inmensas que flotan en nuestros océanos y que no tienen vida? ¡Que raro verdad!
Si, no tienen vida porque están formadas por plásticos, toneladas y toneladas de plásticos. Estudios realizados por un instituto de investigación marina, nos dicen que en breve habrá más plástico que peces en el mar. Y lo malo es que éstos ya están contaminados pasando a contaminarnos a nosotros cuando los consumimos.
Contado así parece una contrariedad. Envenenamos y con ello nos envenenamos nosotros, y no nos importa.

¿Cambio climático? Verdad, mentira.....que más da. Lo cierto es que es real lo mucho que está cambiando el planeta, y lo poco que cuesta tener gestos que ayuden a preservarlo.
No será la primera ni la última vez que vaya paseando por la playa o el campo y recoja bolsas o latas que otros han dejado tiradas.
No todas las soluciones vienen de las Instituciones, con prohibiciones, multas, restricciones....también de la concienciación y sobre todo......¡de pequeños gestos!
¿Somos tan tontos como parecemos? Quiero pensar que no.